Primero, sus patitas.
Una mirada suave, un pelaje que invita al abrazo. Así es Ivy: el comienzo de una historia que Sam ya siente cerca.
Hay un nombre que Sam guarda con cariño: Ivy. Una cachorra de Bernés de la Montaña que todavía no está en casa, pero ya vive en su corazón. Cada paso del ahorro es un paso más cerca del abrazo.
Descubrir su historia ↓Sam imaginó muchas veces cómo sería: las patitas de Ivy corriendo hacia ella, el primer olfateo, el abrazo que cierra la espera. Por eso cada avance cuenta. Porque no se trata solo de llegar… se trata de acercarse, paso a paso, hasta que la distancia desaparezca.
Ivy está lejos, pero Sam ya la espera con el corazón abierto.
¡Voy!Sam no cuenta solo números. Cuenta días, ilusiones y la certeza de que Ivy ya tiene un lugar esperándola. El porcentaje avanza en silencio… y con él, la distancia entre las dos se acorta.
Ivy no es solo un sueño lejano. Sam ya la ve corriendo, jugando, paseando… y, un día, llegando a sus brazos.
Una mirada suave, un pelaje que invita al abrazo. Así es Ivy: el comienzo de una historia que Sam ya siente cerca.

Cada porcentaje es un paso. Ivy no se detiene: camina hacia quien la espera.
Parques, risas, correas nuevas. Sam ya imagina esos días como si ya hubieran empezado.
Cuando la distancia casi desaparece y el corazón late más fuerte.
La espera termina donde realmente empieza todo: Sam e Ivy, juntas, sin distancia de por medio.
Cuando la meta llegue al 100%, Ivy dejará de estar al final del camino. Sam abrirá los brazos… y por fin, las dos estarán juntas. La espera terminará. La historia verdadera comenzará.